Sé que es una lucha constante por la vida; fuerza, valor y resistencia de todas las personas que luchan contra ésta enfermedad.
Sé de un caso de un chico que falleció hace poco, y que luchó muchísimo para superarlo. Tuvo muchos altibajos, pero la vida fue injusta con él, y falleció. Este chico era de Marbella, y se llamaba Pablo Ráez. No pudo superar la grave enfermedad que sufría al no fructificar el segundo trasplante de médula ósea que le hicieron. Tenía 20 años cuando falleció, pero una leucemia linfoblástica aguda, que le diagnosticaron en marzo de 2015, puso fin a su vida tras dos años de dura e intensa lucha contra la enfermedad. Como él dijo cuando su grave padecimiento ya hacía prever cuál sería el final: «La muerte forma parte de la vida, por lo que no hay que temerla, sino amarla».
Éste es Pablo Raez, el chico de 20 años que luchó hasta el final, y que fue un ejemplo a seguir por todos aquellos que sufren p han sufrido lo mismo que sufrió él.

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